El plagio académico es y ha sido desde siempre uno de los métodos más castigados y penalizados a nivel educativo, con repercusiones que pueden prolongarse hasta en la vida laboral. La clave de un buen trabajo radica en, gran medida, de la originalidad. No se trata exclusivamente de crear un trabajo único y exclusivo del que nadie nunca haya hablado —que sería lo más ideal—. La clave es elegir un trabajo que cuente con documentación suficiente y sobre el cual se pueda ampliar la información, dándole un enfoque diferente —véase, por ejemplo, el caso de los TFG o TFM de investigación empírica, aunque también los de revisión bibliográfica y, en menor medida, los de estudios de caso por ser más prácticos—.

En este artículo te explicamos las técnicas para que aprendas cómo evitar el plagio académico y qué sanciones por plagio académico pueden aplicarse en caso de que tu TFG o TFM haya sido producto de una copia. Sigue leyendo para más información.

Qué significa plagio académico

Si nos ceñimos estrictamente a la definición que nos ofrece la RAE sobre qué significa plagio académico nos encontramos con lo siguiente: “Copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias”. El plagio se desvela como una mentira al tratare de hacer pasar un proyecto ajeno como propio, algo que tiene su origen entre las antiguas civilizaciones romanas para quienes plagiar consistía en utilizar un servicio ajeno —sea cual sea— como si fuera propio, al igual que hacían con los hombres libres que compraban para retenerlos como servidumbre.

Ahora bien, si entramos en profundidad sobre qué significa plagio académico debemos tener en consideración la existencia de dos tipos de plagio. Estos son:

  • El plagio intencionado: El plagio intencionado tiene lugar a sabiendas de la persona que lo realiza, como —por ejemplo— al plagiar un TFG o al plagiar un TFM— utilizando recursos como copiar y pegar o expresar ideas y conclusiones de otras fuentes para hacerlas pasar como propias o en casos más graves como utilizar el trabajo de otra persona cambiando su nombre por el tuyo.
  • El plagio no consciente: Este tipo de plagio se produce de manera inconsciente. Es decir, la persona no se da cuenta de que está plagiando, normalmente por un fallo en el formato y contenido del proyecto al no citar adecuadamente o al parafrasear sin expresar ideas propias, por ejemplo. Cómo evitar plagios académicos de este tipo es muy sencillo si se tienen en cuenta unos conocimientos básicos sobre la forma en la que debe elaborarse el proyecto.

Cuando se incurre al plagio

Como explicábamos en el punto anterior sobre qué significa plagio académico, son varios los motivos en los cuales se puede incurrir al plagio. Los expresamos, a continuación, de manera resumida:

  • Al copiar y pegar textos íntegros o párrafos de otros trabajos.
  • Expresar ideas, conclusiones o contenidos específicos de otras personas sin dar créditos.
  • Robar el proyecto de otra persona y presentarlo como propio.
  • Cometer errores al citar.
  • Parafrasear un contenido de otros sin aportar variaciones o nuevas ideas.

Cómo evitar el plagio académico

Cómo evitar el plagio académico es una tarea muy sencilla que depende, sobre todo, de los estudiantes, pero también de las pautas que reciban los estudiantes por parte de los docentes para evitar cometer errores de manera involuntaria. Para ello, debemos tener en cuenta los siguientes consejos.

Citas y referencias bibliográficas

Las citas y referencias bibliográficas sirven para expresar las fuentes de las cuáles se ha obtenido la información, como la página de un libro y su autor o las citas de un/a referente en las cuestiones relacionadas con el tema en cuestión. Las citas bibliográficas van en mitad del texto o a pie de página, estas envían al lector directamente a la fuente original para que pueda verificar la información. Estas pueden variar en cuanto a formato dependiendo de si son citas cortas o largas. Las mismas deben adaptarse a los principales estilos —por lo general, cada universidad recomienda la utilización de un estilo para expresar las citas y referencias bibliográficas, como son los estilos APA, MILA, Normas Vancouver, CSE, NLM, el estilo Harvard, IEEE…—.

Aprender a identificar las tipologías documentales

Existen muchos estilos e instituciones que cuentan con sus propias normas para citar, como acabamos de explicar. Es fundamental que el alumno se familiarice con el formato que debe utilizar pero que, también, aprenda a identificar ante qué tipo de fuente se encuentra. Es decir, si se trata de libros, de revistas, de capítulos de libros, de artículos de revistas o periódicos, de referencias electrónicas, de ponencias, de tesis o proyectos de fin de carrera, de páginas webs o de material audiovisual, entre otras. Además, cada tipología documental puede tener varias especificaciones. Por ejemplo, en el caso de los libros estos pueden estar escritos por uno o varios autores, tener autores anónimos, autores corporativos…

Bibliografía

La bibliografía del TFG o TFM aparece en el apartado final de cada proyecto. Esta debe estar ordenada según han sido utilizadas a lo largo del texto. De esta forma podrá consultarse de uno solo vistazo si se trata de un proyecto trabajado y bien documentado o no. Debes saber que añadir bibliografía que no ha sido consultada en este apartado supone también un plagio, por lo que puede tener penalizaciones. Según explican algunos autores como Mertens y Hernández Sampieri las referencias que deben usarse para crear un marco teórico deben rondar las 30.

Sanciones por plagio académico

La propiedad intelectual supone que un autor tiene plena disposición y derecho exclusivo de explotación sobre su propia obra. Las sanciones por plagio académico de una propiedad intelectual de manera intencionada pueden suponer desde la suspensión del curso académico en la universidad —cuando se trata de un TFG o un TFM— hasta la propia expulsión de la institución —en cuanto a las medidas adoptadas por la universidad—.

Ahora bien, las sanciones por plagio académico no solamente se quedan ahí. Si se ha llevado a cabo un plagio de trabajos fin de grado o similares es posible que el autor intelectual de la obra original pueda llevar el caso a tribunales y que ello derive en un problema de cárcel para la persona que plagió, tal como refleja el Código Penal en sus artículos 270 a 272. Actualmente estas condenas pueden tener una duración de 6 meses a 4 años de cárcel.