Memorizar es más fácil de lo que pueda parecer, en especial si se emplean las técnicas de estudio apropiadas para cada temario y para cada tipo de estudiante. Y, sobre todo, si se evitan algunos errores básicos que la amplia mayoría de los estudiantes cometen mientras estudian o repasan.

Muchos alumnos piensan que la mejor técnica de estudio es aquella que consiste en “hincar los codos” delante de los manuales o los apuntes y leer de manera repetitiva la materia hasta que consigan memorizarla. De esa manera, no es de extrañar que el estudio pueda resultarles complejo y tedioso, además de que, en la amplia mayoría de casos, los resultados no suelen compensar los esfuerzos.

Elegir el método de estudio para memorizar y para asentar los conocimientos a largo plazo es un proceso que para algunos puede resultar costoso. Es por ello que, a lo largo de este post, te hablaremos de las mejores técnicas de estudio a fin de que puedas determinar cuál es la que mejor te conviene en cada etapa de tu carrera académica.

Las mejores técnicas de estudio para Universidad

A continuación, te explicamos algunos de los métodos de estudio para memorizar que, además de ser efectivos, te ayudarán a que el estudio sea mucho más llevadero y ágil.

Repite los ejercicios prácticos

En aquellas materias que cuenten con una parte práctica, bien sea en forma de problemas matemáticos o casos a solucionar u otro tipo de actividades prácticas similares, es mucho más efectivo sustituir la relectura por la práctica. De hecho, un estudio de la Universidad de Kent destaca que los mejores resultados suelen conseguirlos aquellos estudiantes que repasan con mayor ahínco los ejercicios que la teoría, ya que consiguen asentar mejor los conocimientos a largo plazo, conectando conocimiento y utilidad real de la materia. Por ello, es una de las técnicas para estudiar más efectivas en aquellas asignaturas que cuenten con casos prácticos.

Descansa entre sesiones

Son muchos los alumnos universitarios que confiesan estudiar una asignatura sin descansos entre repaso y repaso, lo cual solo puede implicar un error. Todos los expertos recomiendan espaciar las sesiones de estudio de una misma materia, de manera que el estudiante tenga que forzar su memoria para recordar lo aprendido. Con esto se consigue estimular la memoria y, sobre todo, adquirir mejor los conocimientos en concreto.

Y este consejo, precisamente, nos lleva al siguiente.

Combina asignaturas en tus sesiones de estudio

Muchas técnicas de estudio de Universidad están centradas en sesiones con varias asignaturas a repasar. La combinación de materias hace que los alumnos no se queden en la superficie de la memorización, sino que alcancen niveles de aprendizaje superiores. Además, es importante destacar que, a través de este método de estudio tan simple, se consigue que los estudiantes sean capaces de distinguir mejor entre los distintos problemas o casos prácticos, haciendo que su resolución sea mucho más ágil.

Método de estudio Pomodoro

El método de estudio Pomodoro es una técnica que se basa en el tiempo y en la gestión que realizas del mismo, de manera que se pueda optimizar al máximo para conseguir que tu productividad sea siempre mayor.

Está técnica para estudiar divide el tiempo en periodos de 25 minutos llamados “pomodoros”, como el reloj de cocina clásico, separados por pausas que estarán dedicadas al descanso. Como hemos comentado anteriormente, el método de estudio Pomodoro fundamenta su teoría en el hecho de que las pausas frecuentes ayudan a mejorar la agilidad mental y, por tanto, la productividad en el estudio. Puedes leer más sobre esta efectiva técnica de estudio en este post.

Método de estudio finlandés

Por todos es sabido que el método de estudio finlandés es uno de los pocos modelos que merezca ser imitados a nivel global, no en vano los estudiantes de 15 años de este país suelen colocarse en los primeros puestos de las tablas de medición PISA, que evalúan ciencias, matemáticas y lectura.

El método de estudio finlandés está basado en el phenomenon learning, un modelo pedagógico surgido hace pocos años que trabaja en proyectos transversales a través de distintas asignaturas y donde el alumno es siempre el protagonista último del aprendizaje, algo que otros métodos de estudio olvidan. De esta manera, el método de estudio finlandés suele estar basando el proyectos y trabajos de investigación, haciendo que los alumnos no adquieran conocimientos aislados, sino que aprendan de manera activa a través de dichos proyectos.

Las técnicas para estudiar que debes evitar

Si bien algunas técnicas de estudio pueden resultarte de especial ayuda, debes tener en cuenta que tendrás que evitar algunas que, pese a que puedan resultar buena idea, no lo son en absoluto. Es el caso de los resúmenes, una de las técnicas de estudio de Universidad más utilizada por los alumnos y que ha sido declarada como una práctica contraproducente por la Universidad de Kent y la Harvard University, por ejemplo.

Estas mismas universidades han destacado algunas de las técnicas para estudiar que no deberían ser utilizadas por los alumnos por ofrecer resultados pobres y que se quedan en la superficie de la adquisición de conocimientos. Son las siguientes:

  • Subrayar los apuntes
  • Releer y releer hasta la saciedad
  • Hacer resúmenes de la materia para estudiar
  • Usar la mnemotecnia de palabras clave

¿Cuántas de estas técnicas de estudio utilizas tú? Seguro que, a lo largo de tu vida académica has usado alguna de ellas alguna vez. Pues bien, lo cierto es que solo ofrecen beneficios mínimos para tu aprendizaje y esto se debe a que solo general el “efecto de la ilusión de saber”, como ha sido bautizado este fenómeno por la Universidad de Harvard. Esto implica que, cuando un estudiante cualquiera hace uso de una de estas técnicas para estudiar o de la combinación de varias de ellas, establece una familiaridad con la materia que le induce a pensar que está aprendiéndola, pero lo cierto es que solo son medianamente eficaces a corto plazo y, además, nunca están recomendadas para aquellos exámenes que sean de desarrollo del contenido.